jueves, 29 de abril de 2010

1AB

Pantalones Blancos busca algo en su chaqueta, asegurándose de que esté ahí, pero no lo muestra.
- Quédate aquí y descuida, todo estará bien - dice. Sale decididamente del galpón y cierra su puerta.

Ágata se queda sola en la oscuridad del lugar y un escalofrió recorre su cuerpo. Su mirada preocupada recorre cada rincón de este, cada ventana por la cual entra la luz de la noche, nada se mueve. Se dirige lentamente hacia una estantería que hay en un rincón, llena de tarros oxidados y algunas cajas viejas...

miércoles, 28 de abril de 2010

1AA

Pantalones Blancos hizo una seña rápida a Ágata para que se mantuviera cerca y los dos comenzaron a avanzar sigilosamente por la oscuridad de la noche. Ágata sentía su corazón palpitar, la oscuridad la rodeaba y lo único que lograba distinguir aparte de las diversas formas de la noche, era el rostro de P.B. iluminado por la luz de la luna que se asomaba a ratos de su escondite en las nubes. Ágata trataba de descifrar lo que pasaba, de descubrir a quien pertenecía esa voz y por que la llamaba, miro a Pantalones Blancos y sintió que su rostro expresaba cierta mezcla de desprecio y miedo.

Ágata con una voz temblorosa y casi susurrando preguntó -¿No pueden ser ellos... o sí? Se suponía que no nos encontrarían en este lugar.-

-Pero esa voz...- P.B no alcanzó a terminar la oración cuando un potente as de luz los alumbró directo a la cara, al mismo tiempo que un sonido metálico retumbaba en el bosque. Era un automóvil y su motor encendido rugía amenazantemente.

Ágata dejó escapar un grito asustado y empezó a retroceder instintivamente. El as de luz la cegaba y solo logró distingir como P.B. desenfundaba un revolver.

A) Ágata agarra la manga de P.B y le implora que vuelvan al galpón.

B) Ágata asustada corre hacia el bosque

jueves, 15 de abril de 2010

1B

Pantalones Blancos miró fijamente a Ágata - No hagas ruido- le dijo susurrando al oído. La tomó del brazo con fuerza guiándola hacia una salida alternativa que se encontraba atrás del galpón.
Ágata se mantenía en silencio pero estaba desconcertada, no entendía de qué huía pero confiaba en Pantalones blancos.
Al lograr salir del galpón corrieron lo más rápido posible hacia unos frondosos arbustos perdiéndose en las sombras - Aquí estaremos seguros al menos por ahora - dijo Pantalones blancos a Ágata, a lo que ésta preguntó -¿Qué sucede? comienzas a asustarme - .
Pantalones blancos con la mirada perdida y la respiración agitada sólo atinó a responderle
- conozco la voz de ese tipo como a la palma de mi mano y créeme, no querrías conocerlo-

A. Se quedan escondidos entre los arbustos y divisan al hombre extraño.

B. Se quedan dormidos en el lugar.

1A

Ágata y Pantalones Blancos perturbados por la voz que venía desde afuera, decidieron descubrir de quién se trataba. Ágata muy asustada tomó un pedazo de madera que había en el piso para sentirse más segura, mientras que Pantalones blancos con la valentía que lo caracteriza siguió la voz de inmediato, tomó el cerrojo del gran portón que daba hacia las afueras del galpón y jaló fuerte para abrirlo. Ambos fijaron su mirada en el exterior pero sólo vieron la oscuridad de la noche quedando llenos de intriga.

A. Juntos deciden salir a investigar.
B. Pantalones Blancos sale y deja a Ágata en el galpón.

Narrativa Hipertextual

INT. GALPÓN ABANDONADO – NOCHE

SR. PANTALONES BLANCOS, hombre serio y de semblante distinguido que viste un tuxedo blanco y gorro de copa con una cinta morada atada a su alrededor, se pasea por el cuarto inquietamente. Se detiene bajo las luces halógenas del galpón y suspira con fuerza.

SRTA. ÁGATA, una hermosa mujer de labios rojos, pelo negro azabache y tez blanca lo trata de tranquilizar mientras le da un masaje en los hombros.

El ambiente se ve tenso y sin embargo la conexión entre ambos hace que a la vez no sea incómodo. Nadie podría imaginar la razón por la cuál se encuentran en un galpón abandonado y no en su refugio en el bosque, lugar dónde siempre acordaban sus reuniones.
Luego de unos segundos en silencio, sus respiraciones comenzaron a seguir el mismo ritmo, sus cuerpos estaban cada vez más cerca el uno del otro y sus bocas se buscaban en la oscuridad a punto de encontrarse. Sin embargo, antes de que eso pudiera ocurrir, se oyó la voz amenazante de un hombre que llamaba desde afuera al nombre de Ágata.



1B. Ambos huyen desesperadamente antes de ser descubiertos.