jueves, 6 de mayo de 2010

1BB. Se quedan dormidos en el lugar.

Pasaron las horas y el sueño comenzó a hacerse latente. La Srta. Ágata se esforzaba por no pestañar demasiado lento para no dar cabida alguna al sueño que tan presente se encontraba en estos momentos. Pero Pantalones Blancos no concebía forma alguna de salir. Para él lo importante en estos momentos tan críticos, era mantenerse en su escondite mientras no estuvieran cien por ciento seguros de que sus alrededores no se encontraran con personas del bando opuesto. Por lo que decide obligarla a dormir mientras él custodiaba su escondite momentáneo.
Al cabo de unas horas, es él mismo quién no logra vencer su pelea contra el sueño y recae junto a Srta. Ágata sin poder siquiera fijarse si alguien se encontraba cerca antes de cerrar sus ojos.



A. El misterioso vuelve a pasar cerca del escondite pero al no ver a nadie sobrepasando los arbustos que rodeaban el lugar, se retira derrotado.

B. El que se hayan quedado dormidos se debía a un somnífero administrado sin sospecha aparente por los secuaces del bando enemigo.

1BA. Se quedan escondidos entre los arbustos y divisan al hombre extraño.

Por más convencido de sus palabras, desgraciadamente su súplica no se volvió realidad. Mientras se mantenían lo más quietos posible en caso de la aparición del misterioso hombre, por fin Ágata pudo divisar al menos engorrosamente al personaje que había venido a la tierra a hacer de sus vidas un infierno, aun sabiendo que ella ni siquiera se daba por enterada de su existencia. Sin embargo bastaba con que Pantalones Blancos no pudiera sacarse las atrocidades inimaginables que este podía llegar a cometer de su cabeza.


A. El hombre se va acercando cada vez más al escondite hasta quedar parado junto al arbusto.

B. Srta. Ágata logra distinguir la cara el hombre misterioso.